Sin duda , en el anterior post en el que se hablaba de la formación y capacitación mínima para acceder a una cargo de gestión político se obviaba la retribución a recibir por nuestros cargos públicos.
El primer pensamiento que se me ocurre (continuando con el símil de la empresa) es pensar como la mayor parte las compañías , incluso las un tamaño limitado , tiene un programa bastante definido de RRHH en referencia a la retribución , promoción y valoración de sus empleados. No parece que ese estudio se haya aplicado en el ámbito de la Administración.
Parece obvio que la valoración de la gestión de un político deben ser las elecciones , ya que aunque no sea el método más exacto (desgraciadamente la demagogia está bien contemplada ) es la mejor forma de valorar a un político en un sistema democrático.
Lo que no tenemos solucionado es como motivar a los grandes líderes de nuestra nación a interesarse por la política.
Esto nos lleva a definir qué perfiles buscamos en nuestros políticos y cómo conseguir que estas personas se interesen por una carrera política.
El perfil perfecto , en mi humilde opinión , sería una persona formada e inteligente (ya hablamos de ello) pero que además tenga vocación de servicio , capacidad de sacrificio y amor a la patria (suponiendo que aún tengamos de eso).
¿Qué buscan estas personas en el desarrollo de su vida (en un ámbito más amplio que su propio desarrollo profesional)?.
De forma general y teniendo en cuenta que estas no son ni mucho menos reglas estrictas , sino reflexiones a vuela pluma :
- Reconocimiento público .
- Trascendencia histórica .
- Seguridad económica .
España es un país donde la envidia es el deporte nacional (no es frase mia sino de algún amigo de otros lares que nos ve con ojos extranjeros) , y donde además el sectarismo político hace muy dificil el reconocmiento general de los méritos .
Sólo la muerte o la enfermedad parece poner a cada uno en su lugar real y a veces ni eso . No encuentro solución para tratar de que el reconocimiento público esté basado en la gestión y no en las siglas políticas (acepto sugerencias)
La trascendencia histórica , que debe ser mucho menos efímera que el reconocimiento público , (estoy pensando principalmente en los Presidentes de gobierno , Ministros principales del Estado y Presidentes autonómicos) sí es algo más fácil de conseguir .
La creación de puestos vitalicios en el consejo de Estado , como órgano consultor e incluso como un instrumento menos efímero que un gobierno , que permita asegurar el cumplimiento de objetivos a largo plazo , permitiría a las personas de responsabilidad tener una continuidad en su carrera política .
Aparte deberiamos crear tradiciones que ensalcen la aportación de nuestros cargos públicos relevantes o que hayan dado un servicio especial al país , más que nada , para darle un mínimo sentido épico al cargo (qúe envidia los USA!!).
La retribución económica es otro cantar . Es obvio que , excepto los sinvergüenzas , los dirigentes políticos ganan menos en puestos de responsabilidad públicos que en el ámbito de la empresa privada en cargos similares.
Lo primero , sería tener una política retributiva orientada a la importancia del puesto y ajustarla a la sociedad civil . Es cierto que es mucho dinero como para compararlo con otros profesionales , pero la responsabilidad en el cargo debe estar pagada acorde con la importancia de las decisiones a tomar por los diferentes cargos públicos.
Adicionalmente a ello deberiamos buscar una carrera política posterior a los cargos públicos que nos permita reutilizar la experiencia en la gestión y dar una salida profesional a los políticos que deseen continuar con una carrera pública.
No me parecería tampoco una locura plantearnos algún tipo de retribución variable basados en los objetivos cumplidos en el programa electoral presentado . Estos objetivos tendrían que ser lo mas cuantitativos y objetivos posibles como para poder ser medidos , pero ello nos traería dos buenas consecuencias : que los programas políticos estuvieran correctamente definidos y por supuesto que se cumplieran (si no , no se cobra...)
Como último comentario (se me ocurre releyendo el post) , veo que el perfil que proponemos como bueno para un político se acerca mucho al que pedimos a un oficial militar . Creo que deberiamos buscar una fórmula para que la carrera militar tuviera algún nexo de unión con la carrera política , de tal forma que , al menos el ministro de defensa fuera militar o que se pudiera optar a cargos públicos desde el ámbito militar . Sé que puede parecer peligroso , teniendo en cuenta nuestro pasado , pero debemos buscar lo bueno que el ámbito militar puede traer a lo civil y por otro lado acercar al Ejercito a la sociedad.
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